
domingo, 29 de noviembre de 2009
Pico y pata
"¿Cuáles son las virtudes que se muestran esenciales para la convivencia íntima?
Hay, en primer lugar, un sentimiento de afecto, de interés por el otro y por su felicidad, sin el que resulta imposible una convivencia satisfactoria. Pero también una afirmación de la propia autonomía, que encuentra su desarrollo, precisamente en la vinculación con otras personas. La convivencia íntima es un modo de conversación emocional, con diferentes ritmos y modos. Una buena conversación es interactiva. No es un monólogo, ni un interrogatorio, ni una lección y, menos aún, uns diputa. El respeto a la otra persona, la empatía para comprender y sentir lo que le sucede, el alegrarse con sus alegrías y entristecerse con sus tristezas, la facilidad para establecer una conexión emocional, cuando se ha roto, el reconocimiento de los propios fallos y la capacidad de cooperar, son los grandes recursos que hacen la convivencia agradable."
Jose Antonio Marina- Biblioteca de Crecimiento Personal P.64
A estas alturas comienza el vértigo:
Ni tu ni yo sabemos volar.
El ave sobre sus patas se inquieta.
Picotea tus miembros, se posa sobre los míos.
¿Dejarse caer?
Dime cómo, tú que sabes.
Dejarme levantar?
Dime cómo, tú que sabes.
¿Sabes cómo?
Yo perro, tu ave
tu perro, yo ave

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